
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Como se nota que queremos vivir en un mundo perfecto. En donde todo lo que ahora pensamos que es imposible en la realidad, pueda hacerse realidad. Un ejemplo claro de todo esto es la novela o cuento. En ellas primero parece salir todo bien hasta un momento en el que parece que el mundo se vuelve en contra de nosotros pero derrepente, todo se arregla y viven felices por siempre. Los hombres son valientes, maduros, respetuosos, amantes de la vida, soñadores, romanticos, todas esas caracteristicas que forman al: principe de nuestros sueños. Y por supuesto, ese hombre acompaña a una mujer maravillosa. Siempre. Hermosa, sin defectos, siempre sabe pelear por lo que quiere, en palabras mas cortas: es simplemente perfecta. Ellos se conocen, y todo transcurre felizmente, como en un sueño. En la realidad, nunca pasa esto. Todo comienza bien hasta que conocemos un poco mas al chico que parecia ser perfecto. Vemos que tiene cosas que no nos gustan para nada y que antes nunca habiamos notado porque lo teniamos en una errada posicion: el chico perfecto. Nuestro mundo se derrumba completamente, no comemos, lloramos todo el dia, no podemos hacer otra cosa que acordarnos de los buenos tiempos que habiamos tenido, le quemamos la cabeza a nuestras amigas hablandole de el y solo el. En fin, las novelas son utopias nuestras, la realidad es otra cosa.


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