martes, 28 de julio de 2009
Si me dices que si, piénsalo dos veces. Puede que te convenga decirme que no. Si me dices que no, puede que te equivoques. Yo me daré a la tarea de que me digas que si. Si me dices que si dejaré de soñar y me volveré un idiota, mejor dime que no y dame ese si como un cuenta gotas; dime que no pensando en un si y déjame lo otro a mi, que si se me pone fácil, el amor se hace fragil y uno para de soñar. Dime que no, y deja la puerta abierta. Dime que no y me tendrás pensando todo el día en tí, planeando la estrategia para un si. Dime que no y lánzame un si camuflageado, clávame una duda y me quedaré a tu lado. Si me dices que si, se fugará lo incierto, y esa cosquilla en la panza cuando estás por venir. Si me dices que no, seguiré conquistando descubriéndote cosas que ni tú te conoces.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario